Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión - 1945

Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión – 1945

Histórica composición fotográfica en la que se ve al cuerpo docente y administrativo del Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión al iniciarse el año lectivo de 1945. Sentados (De izquierda a derecha) la señora Rosa Gurt de Bravo, profesora de Economía Doméstica; Doctor Eliseo Sanabria Santiváñez, Director del Colegio, Doctor en Pedagogía en la especialidad de Historia y Geografía; Priscila Z. de González, Secretaria – Bibliotecaria que dejó el cargo a doña Florisa Altamirano de Velasco. De pie están (En el mismo orden) Daniel Florencio Casquero, profesor de Artes, Abelardo Véliz, Tesorero; Ginés Pomalaza Cosme, extraordinario profesor de Matemáticas; Julio Mendoza Bravo, profesor de Literatura y Castellano; Mario Camarena, profesor de Ciencias; Félix Baldoceda Yanútulo, profesor de Educación Física –entonces notable basketbolsita- que reemplazaba al profesor Florentino Solís Isidro; Eliseo Acosta Ricse, profesor de Ciencias; José Santos Aizanoa, regente del Colegio.

Esta lista fue acrecentándose con el peso de los años y, trascurrido más de medio siglo, recordamos a inolvidables maestros que han dejado profundas huellas de su magisterio: Rolando Camarena, Moisés Rosas Benavides, Teodorico Ampudia Zarzoza, César García Cabrera, Teodoro Mellado Salazar, Antonio Soto González, Andrés Fuentes Dávila, Jesús Santiváñez Santiváñez, César Pineda del Castillo, Eugenio Pastrana Chamorro, Fortunato Arzapalo Callupe, Toribio Quijano Tamayo, Jorge Vásquez Huerta, David Torres Rocha, Pablo Montalvo Lavado, Mario Galarza Mayor, Francisca Montero de Parra, Luis Alberto González, Severiano Rojas Lazo, Ascanio Santiváñez, Gamaniel Giraldo Castillo, Abad Ricaldi Huacachín, Víctor Campos Martínez, Raúl Colca Malpartida, Félix Luquillas Hualpa, Raúl Canta Rojas.

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7 comentarios en “Colegio Nacional Daniel Alcides Carrión – 1945”

  1. Seguir de cerca la historia de un Colegio que dio lustre y brillo a un pueblo muy generoso, es sentirse muy orgulloso de una tierra bendita Cerro de Pasco.
    Recuerdos que marcan nostalgia y alegria. Gracias.

  2. Soy Fernando Frías Caballero, ahora con 72 años. Que grato recuerdo de mi vida de estudiante del Daniel A Carrión cuando era GUE regresa la nota que acabo de leer. Me acuerdo que teníamos que dar exámenes de admisión para ser alumno del primero de secundaria. Me acuerdo mucho de los excelentes profesores mencionados en el reportaje, Todos ellos me formaron para bien. Me acuerdo mucho del profesor Casquero, a quien le suministrábamos habas tostadas que era su delicia, las fotos que tamaba en blanco y negro y en color sepia eran unas verdaderas tomas profesionales. Me acuerdo del padre que nos enseñaba religión y que nos hacía un forraje llamado alcacer cuando no respondíamos a sus preguntas.
    Desde esa época existía lo que ahora se llama bullying (buling), por lo que el Sr.Véliz, regentye del colegio, nos llamaba la atención. Como no voy a recordar esa fase de mi vida, a mi amigos el Hugo Flores («el tubo»), a Hugo Chaparro, a Raúl Mansilla cuyo papá casaba gatos, de los cuales sus pieles adornaban sus muebles de sala, o de mi amigo Beloglio, limeño, sano contrincante en los deportes y en el amor.
    Para todos aquellos a quienes conozco y también para los que no me conocen y que deseen comunicarse conmigo, mi E-mail es fenafrias@hotmail.com
    Hasta pronto, 30/8/15, 3.07 pm.

    1. Mi querido Fernando Frías Caballero:
      Siento una enorme alegría al leer tus palabras y que eres egresado de nuestra Alma Mater. Hay mucho por conversar al respecto. Ojalá que hayas leído otras notas de nuestro pueblo, especialmente los referidos a tu señor padre al que tuve en honor de conocerlo.
      Cuando vengas a Lima, búscame y charlaremos.
      Un abrazo fraternal muy cerreño.
      Hasta la vista.

  3. César Augusto Córdova Sinche

    APRECIADO MARIO CESAR, CON MUCHO REGOCIJO Y ENTUSIASMO TE ESCRIBO PARA EXPRESARTE QUE, EN LA HONDONADA MAS ATRACTIVA DE MI ALMA GUARDO EL BAÚL DE NUESTRA AMISTAD Y MI PUBLICA GRATITUD POR EL TRABAJO DE TODA TU VIDA CON EL NÍVEO PROPÓSITO EL RECONSTRUIR -PARA LA MENTE, EL TERRITORIO BLANCO Y EL INCONMENSURABLE ÉTER- LA DINÁMICA VIVA DE LA HISTORIA DE PASCO Y, COMO SE TRATA TAMBIÉN DE NUESTRO COLEGIO DEJO MI TESTIMONIO. TU HERMANO Y AMIGO CÉSAR AUGUSTO CÓRDOVA SINCHE, SARCKO.

    GRACIAS CARRION!!!

    César Augusto Córdova Sinche
    A: LA GRAN UNIDAD ESCOLAR DANIEL ALCIDES CARRIÓN
    (HOY INSTITUCIÓN EDUCATIVA EMBLEMATICA DANIEL
    ALCIDES CARRIÓN DE PASCO)

    I

    Naciste como esencia sagrada
    Alma Mater de mis años de ave primeriza.
    Naciste inmortalmente fértil
    lunar divino del saber cimero.

    El sol rutilante de mayo
    anunció tu prosapia,
    ornamentado en esa atípica madrugada
    por el bicolor de las guirnaldas de esperanza.

    Y al borde de tus cien años
    sigues siendo la voz juvenil
    de los corazones plateados
    por la luna llena destellada en las lagunas.

    Y creces como las vetas frugales
    y los eucaliptos ancestrales de tus flancos,
    perfumando con generaciones sucesivas
    la intelectualidad de la Opulenta.

    Tus caminos sin fin
    están diseñados hacia la cima,
    allí donde sólo llegan los grandes iluminados
    por el inmaculado corazón de CARRIÓN.

    Podrán avasallarte los calendarios,
    podrán minimizarte los espacios;
    pero,
    de manera impoluta
    tus recetas hieráticas se irán conmigo
    -como un tatuaje indisoluble-
    a la tumba.

    II

    Fuiste una partícula de luz
    en Pasco de pollera y minería,
    y en sucesivos años luminosos
    te fuiste haciendo fuerza granítica del saber.

    Día a día se fueron construyendo
    tus emblemas, tus matices y tu historia,
    con la sagrada fuerza motriz
    de los arquitectos infinitos del intelecto.

    El resplandeciente sol y la lluvia sonriente
    te hicieron exquisito y extremadamente juvenil,
    para hacer volar en cada calendario
    miles de gaviotas hacia el Sol.

    Así,
    te hiciste sólido, como padre sublime,
    confiriendo el pan de la levadura fresca
    emergente de tus sabios costados
    y de tus aulas testimoniales de perpetua juventud.

    En este fresco y desafiante milenio
    seguirás configurando gaviotas para el sol,
    retando a lo inconmensurable,
    mostrándote como la veta misteriosa,…
    siempre adelante, siempre triunfal.

    En esta estación de la verdad,
    desde la más lejana vertiente,
    los primigenios de esta excelencia pedagógica
    sabrán que sus sueños calaron en la realidad
    porque con la realidad soñaron.

    Y nosotros,
    los de hoy y los de siempre
    dejaremos silenciosos,
    en cada diverso y disperso elemento,
    impregnada en tu integridad
    la placa de nuestra eternal gratitud.

    LOS CÓNDORES DE PASCO

    César Augusto Córdova Sinche

    ELLOS HICIERON DE LAS MARCHAS
    LA VOZ DE SUS MÉDULAS.

    Ustedes tendrán que tocar los instrumentos
    en las sucesivas estaciones de la existencia,
    para estampar la raíz del sol
    para activar el manantial de luz
    y darle pujanza temeraria
    a las neuronas cimeras
    de los tiempos.

    El espacio de esta patria
    es prolífico escenario
    para enervar las marchas del alma,
    para acopiar los destellos de divinidad
    en cada pulmón de acero,
    en cada articulación de bronce,
    para cada célula meneada del pueblo.

    Ustedes tendrán que enardecer
    napoleónicamente las cornetas
    para catequizar el combate social de este siglo.
    Ustedes tendrán que retumbar los tambores
    para despertar a las piedras y a las gaviotas
    y gestar el BIG BANG de mutación
    en esta región cimera de casco y mameluco,
    de mina y rebelión.

    Ustedes son los nuevos David,
    son los salmistas dorados de la expectación,
    son los guiados por la batuta de Dios
    para exponer el dolor musical de los barrios profundos,
    de la tierra sangrante,
    de la atmósfera afrentada por la indolencia,
    del agua fermentada por la apatía,…
    y elevarlos
    y dignificarlos
    ante la conciencia de los ciudadanos del mundo.

    1. Querido César Augusto:
      Gracias por tus generosas palabras. Seguiré escribiendo mientras me quede fuerzas para difundir los pasajes más interesante de nuestra tierra. Gracias por acompañarme y sigue escribiendo tus hermosos versos que tanto extrañábamos.
      Un abrazo fraternal.
      Mario César

  4. Pingback: Augusto Mateu Cueva - César Pérez Arauco

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